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Boris Brejcha, el padre del High-Tech Minimal

Nov 29, 2017 Programas emitidos

Por Richard Romero

Es noviembre de 2017 y Boris Brejcha está listo para un show más en Brasil. No es la primera vez, ni mucho menos será la última. De hecho, a pesar de ser alemán, considera Brasil como su segunda casa, pues fue ahí donde realizó su primer toque como DJ y donde nació la idea, inspirado en el Carnaval de Rio, de usar una máscara veneciana para su presentación; necesitaba diferenciarse y al mismo tiempo que lo recordaran. “No sé… no es una tradición, pero es como mi marca personal. Realmente me gusta, hay una muy buena combinación entre la máscara y la música”, afirma. Y cómo no, si los sonidos de sus cascabeles acompañan muy bien cada track que suelta en la consola.

“¿Este es el stage de Boris?”, pregunta un hombre entre la multitud. A solo cinco minutos el público lo espera con gran ansiedad. Unos preparan sus propios antifaces, otras llevan consigo una blusa que dice FCKNG SERIOUS (el nombre de su sello) y otro más extravagante se quita su camiseta para mostrar aquella máscara de bufón tatuada en su piel.

Ann Clue, su compañera de viaje y con la que ya trabaja hace nueve años, destaca ese público latino que tanto se diferencia de Europa: “Ustedes son más apasionados. Yo creo que Latinoamérica es fanática para todo: El amor, los deportes, la religión, la música. Aquí es una cultura totalmente diferente”. Ella hace parte de ese 15 % que representa al género femenino en los festivales alrededor del mundo, mientras que los hombres dominan con el 78 %, según datos de la plataforma Female Pressure.

Cora, como es su nombre de pila, se mantiene detrás de Boris justo antes de empezar el show. Para ella trabajar con Boris “es una locura, él es una máquina (risas)… Él es como mi profesor, yo empecé a producir con él y fue un proceso que tomó bastante tiempo porque cuando lo conocí yo también era su manager. Ahora finalmente encontré mi propio proceso”. “Es divertido”, le replica Boris Brejcha mientras sonríe.

El Dj y también productor salta al escenario para desvelar a su público con un género que se atrevió a inventar en el 2012: el High-Tech Minimal. Una combinación entre el Minimal y el Electro con la misma esencia del Techno que se le hace difícil separar. Sus sonidos mantienen una base de golpe fuerte y bajo, unos efectos de sonidos locos, y melodías con giros totalmente inesperados. Solo es posible entenderlo al escucharlo. “High-Tech Minimal es la música inteligente del mañana”, dice Boris.

El público danza frenéticamente. Aquí el cansancio no existe, se trata de una liberación personal, casi como una purificación. Es casi la medianoche y los asistentes quieren escuchar Lost Memory en los amplificadores, ese track del 2008 que aunque mucho le encanté a Boris, poco le gusta recordar por el mal momento en que estaba lidiando. “Yo hago música según cómo me sienta, así que no puedo hacer un track como Lost Memory de nuevo, ¡no puedo! Porque nunca voy a tener esos mismos sentimientos. Es una locura”, recuerda Boris. Es el poder de la producción musical.

Pasada una hora de fiesta se retira su máscara. “Yo toco una hora con la máscara y luego me la quito. Así que la primera hora que toco con la máscara puesta soy súper rígido y la música es más pesada. Ya después cuando me retiro la máscara la música es cada vez más tranquila”, revela el “brujo”, como suelen llamarlo algunos.

Ese niño que antes soñaba ser una superestrella, inspirado por los sonidos del Trance que hacía Paul Van Dyk, un día decidió sumergirse en el underground para producir Minimal a un público más reducido. “En el 2006 me presenté, con otros amigos, al Minimal, porque antes de eso hacía mucho Trance. Pero desde entonces comencé a hacer Minimal y Techno porque es la música que realmente me gusta. (…) De hecho fue muy simple, yo conocía a un amigo que hacía Minimal y me dijo: “Bueno, Boris, solo inténtalo y si te gusta…” Y me gustó (risas). De un día a otro cambié de hacer Trance a Techno”. Ahora Boris Brejcha, anteriormente conocido con el seudónimo ANNA, ya cuenta con 8 álbumes en su trayectoria musical y espera sumar uno más para el final de este año.

El brujo está por terminar su presentación, por momentos mira a su público que está al frente, muchos de ellos jóvenes. Quizás entre muchas de esas cabezas que ve desde allá arriba pueda estar el futuro de la música electrónica, pero Boris no se atreve a decirlo: “Para mí no es fácil. No escucho mucho a otros artistas, así que no sé qué es lo que vendrá después”.

Después de casi dos horas se da vuelta y exhibe su camiseta de la selección de Brasil con el dorsal número 10 que cuelga en su espalda. No, no es Neymar, es Boris Brejcha. El auditorio ya bailó, es hora de aplaudir.

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